Los niños aprenden jugando

Los niños aprenden jugando




Los niños aprenden jugando

Los niños aprenden jugando y es por ello que jugar los beneficia dándoles la oportunidad para que puedan aprender quiénes son, aprendiendo lo que pueden hacer y cómo se pueden relacionar con el mundo que los rodea. La importancia de que los niños aprenden jugando esta en que promueve al desarrollo físico, emocional y social del niño y, sobre todo, el juego ayuda a establecer una relación emocional entre los miembros de la familia, creando experiencias y sentimientos positivos que le ayudaran en momentos de conflicto.

Los beneficios de jugar

Los niños y niñas se muestran curiosos desde el momento en que vienen al mundo. Desean aprender sobre el mundo que les rodea y comprenderlo. Durante los primeros cinco años de su vida los cerebros de los niños y niñas crecen más rápidamente que en ningún otro momento. Las experiencias tempranas del niño o niña determinan el desarrollo de su cerebro. El aprendizaje temprano de los niños y niñas determina su éxito futuro en la escuela.

Unas buenas experiencias tempranas contribuyen a un desarrollo óptimo del cerebro infantil. Cuanto más trabajo realiza el cerebro, más es capaz de hacer. Cuando los niños y niñas juegan, sus cerebros trabajan intensamente.

Jugando es como los niños y niñas aprenden. Jugar es algo natural para la infancia. Los niños y niñas juegan mientras hacen sus tareas cotidianas, juegan durante las experiencias de aprendizaje que usted les ofrece. Piense en el bebé que se pone a jugar al escondite con usted cuando le tapa la cabeza al intentar quitarle la camiseta. O en la niña de dos años que, imitando el modo en que usted le lee algo, le lee a su muñeca. O en el niño de tres o cuatro años que dibuja garabatos y marcas en un gran pliego de papel que usted ha colocado en la mesa, y a continuación anuncia orgulloso, “he escrito mi nombre”.

En ocasiones puede parecer que no está sucediendo gran cosa. Puede que le parezca aburrido vaciar y volver a llenar una lata llena de pequeños objetos y que le parezca que jugar con bloques de construcción no consiste más que en apilarlos y derribarlos.

Pero los juegos están llenos de oportunidades para que los niños y niñas aprendan y perfeccionen habilidades nuevas. Cuando los niños y niñas juegan, usan todos sus sentidos –el oído, la vista, el gusto, el tacto, el olfato y la movilidad– para recabar información sobre el mundo que les circunda. Más tarde recogerán información por medio del lenguaje. Esta información la organizan y la reorganizan para componer las primeras imágenes de sí mismos, de los demás y de su mundo.

Mediante los divertidos juegos que integran este cofre de tesoros, los niños y niñas –tanto los mayores como los más pequeños– desarrollan nuevas habilidades para hablar y pensar, moverse y hacer cosas, comprender sus sentimientos, conocerse a sí mismos y aprender a llevarse bien con los demás.

Aprender por medio del juego

Mire cuánto aprenden los niños y niñas jugando juntos con bloques:

Hablar y pensar

Pueden aprender: 
  • A participar en conversaciones sobre lo que están haciendo.
  • A conectar palabras y acciones hablando entre ellos sobre lo que están haciendo mientras andan por un sendero de bloques que se ha trazado junto a una mesa.
  • A comprender conceptos como blando, duro, grande, pequeño, pesado, ligero, áspero y suave.
  • A usar su imaginación contando una historia sobre lo que han creado.
  • A planificar decidiendo lo que van a construir juntos.
  • A completar una tarea, construyendo un sendero de bloques.

Moverse y hacer

Pueden aprender:
  • A cobrar conciencia de adónde se dirigen, andando por un sendero de bloques.
  • A mejorar su equilibrio cuando se mueven, llevando los bloques de un extremo a otro de la habitación.
  • A utilizar los músculos de la mano y la muñeca para realizar tareas delicadas, construyendo un montículo de pequeños bloques.

Los sentimientos y el conocimiento de uno mismo

Pueden aprender:
  • A expresar sus sentimientos, cuando descubren que “me gusta construir”.
  • A sentir que “¡puedo conseguirlo!”, cuando terminan de construir una torre de bloques o la derriban.

Llevarse bien con los demás

Pueden aprender:
  • A jugar con otros niños y niñas.
  • A cooperar con los demás, cuando un niño le alcanza a otro  un bloque.
  • A seguir una sencilla regla que contribuye a la seguridad de todos como “no arrojar los bloques”.

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