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Medidas de seguridad y cuidados en los primeros meses 6 del bebe

Medidas de seguridad y cuidados en los primeros meses 6 del bebe

Medidas de seguridad y cuidados en los primeros meses 6 del bebe

Las Medidas de seguridad y cuidados en los primeros meses 6 del bebe que hablaremos en este articulo son para que los padres estén prevenidos en algunas situaciones que se podrían dar con su bebe.

Los movimientos del recién nacido están condicionados por los denominados reflejos arcaicos: reflejo de succión, de búsqueda, etc. Puede reptar cuando se le pone boca abajo, suele tener las manos cerradas y existe el reflejo de prensión palmar que le hace agarrar con fuerza un dedo o un objeto que se ponga en la palma de las manos. Es capaz de mover la cabeza a uno y otro lado cuando está acostado, pero no la puede sujetar bien y se le cae hacia adelante cuando le incorporamos. Distingue sonidos, por lo que se tranquiliza al oír la voz de su madre. Su visión le permite percibir luces y sombras.

Al mes todavía persisten algunos reflejos arcaicos y mantiene la posición en flexión. Comienza a mantener la cabeza y al colocarle boca abajo consigue levantarla un poco.

Además, va disminuyendo la tendencia a mantener las manos cerradas y puede llevarse la mano a la boca de forma involuntaria. Puede seguir con la vista un objeto grande que se desplace en un ángulo de 90⁰. Reacciona a los ruidos fuertes y emite sonidos guturales y vocálicos.

El niño de dos meses inicia de forma vacilante la sujeción de la cabeza. Sus manos están frecuentemente abiertas. Se fija en objetos y en las personas de su entorno. Sigue el movimiento de objetos grandes y de personas hasta 180⁰. Está más tiempo despierto y aparece la primera sonrisa intencional ante la madre, o ante caras conocidas.

El niño de tres meses, levanta la cabeza con más facilidad y durante más tiempo cuando está tumbado. Se apoya en los antebrazos cuando está acostado boca abajo. Tiene mucho interés por las manos que mira y se lleva a la boca; y si le colocamos un objeto las abre y cierra. Mira a la cara de su madre y a sus manos siguiendo los objetos con la mirada. Responde a las sonrisas, sonriendo.

El niño de cuatro meses ya es capaz de levantar la cabeza y el tórax del suelo. Tiene la cabeza firme e inclinada hacia delante cuando está sentado. Intenta hacer giros y coger objetos que se lleva a la boca. La vista se ha ido desarrollando de modo que comienza a distinguir los colores y puede enfocar los ojos a diferentes distancias. Vuelve la cabeza para mirar a quien lo llama. Va mejorando la cantidad, calidad y entonación de las consonantes, ya emite gritos de alegría o malhumor, y comienza a usar consonantes y emite sonidos soplantes (como v) y labiales (m, b). Se muestra alegre incluso ante extraños, conoce a los padres y les dedica sonrisas. Sigue mirándose las manos que cruza, toca y golpea. Disfruta el ambiente que le rodea. Sonríe y habla con él mismo.

El niño de cinco meses es capaz de levantar la cabeza y gran parte del tronco apoyándose en los antebrazos o en las palmas de las manos cuando se le coloca boca abajo. Si lo sostenemos de pie, mantiene una gran parte de su peso.
Aparece la prensión voluntaria cogiendo con las dos manos objetos cercanos que se lleva a la boca. Mira atentamente la boca y escucha los diferentes sonidos, principalmente la voz humana. Necesita estar cerca de los padres para sentirse seguro. Puede darse la vuelta de forma más o menos completa y comienza a mantener el tronco cuando se le sienta.

Principales causas de lesiones

Dada la escasa autonomía del niño a esta edad, los tipos de lesiones que se producen con más frecuencia son las caídas desde altura, los accidentes de tráfico como pasajero y, más rara vez, atragantamientos y quemaduras.

El síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), es la muerte repentina e inesperada de un niño menor de 1 año de edad. Se desconoce su causa, aunque se barajan varios factores, entre ellos algunos que pueden producir sofocación o asfixia (dormir boca abajo, colchón blando, existencia de cojines o almohadas en la cuna, estar expuestos al humo del tabaco, dormir en la cama con los padres, parto gemelar, antecedentes de SMSL en otro hermano, lactancia artificial, etc.). Ocurre con más frecuencia entre los 2 y 4 meses de edad y afecta más a los niños que a las niñas, la mayoría de las veces ocurre durante el invierno y es una de las principales causas de muerte en niños menores de un año.

Medidas para promover la seguridad y evitar lesiones

La habitación, la cuna y la postura del bebé, son tres aspectos esenciales de la seguridad del bebé recién nacido a la hora de dormir. El lugar más seguro para dormir es en la misma habitación de los padres, en su propia cuna. Es importante asegurarse de que tanto la cuna como el cochecito, la sillita del coche y la mochila portabebés, cumplen con las medidas de seguridad establecidas por los organismos pertinentes.

Nunca se debe dejar a los bebés sin vigilancia sobre sillas, camas, sofás, cambiadores, mesas, etc. y cambiar los pañales del niño en un sitio seguro. Son frecuentes las caídas que se producen desde el cambiador, la cama o cualquier lugar alto en el que se deje solo al niño, aunque sea durante unos segundos.

Hay que tener cuidado cuando se lleva al niño en brazos para evitar las caídas, no se debe jugar con él lanzándolo hacia arriba. Los adornos (cade-nas, cintas, cordones, imperdibles) son muy peligrosos y pueden producir daños en el bebé, especialmente si se llevan en el cuello. También si contienen piezas pequeñas que se pueden soltar y se podría llevar a la boca provocando atragantamiento.

Cuando va en el cochecito o la sillita de paseo, debe ir siempre bien sujeto, pues cualquier falso movimiento o tropezón puede provocar la caída del niño.

En lo que se refiere a las quemaduras, hay que ser cuidadoso con la temperatura del agua en el baño, comprobándola siempre, y mantener los aparatos eléctricos alejados de la bañera.

Hay que evitar circular por la casa con líquidos calientes o tener al niño en brazos mientras se toma algo muy caliente. También hay que ser cuidadoso con la temperatura de los alimentos que ofrecemos a nuestro hijo, especialmente si se utiliza el microondas, porque realiza un calentamiento irregular. Además, hay que evitar la exposición directa al sol.

Debe evitarse tener estufas o braseros encendidos en el dormitorio y si se hace, debe asegurarse de que existe suficiente ventilación.

Nunca se debe dejar al niño solo en casa, ni dentro de un vehículo y tener cuidado con mascotas que puedan lastimarle.

Durante los trayectos en automóvil, se deben usar los sistemas de retención infantil (SRI) homologados en relación con su peso y talla, aunque sea para trayectos cortos. El bebé pertenece al Grupo 0 de Seguridad Infantil (por debajo de 10 Kg) y al viajar en automóvil debe ir sujeto a una silla homologada para este grupo, dispuesta en sentido contrario al de la marcha y nunca en el asiento delantero, a no ser que todos los traseros estén ocupados por niños o el vehículo no disponga de asientos traseros. En caso de ir en el asiento del copiloto, es obligado desconectar el airbag, ya que su activación lesiona e incluso puede asfixiar al bebé. Los capazos deben colocarse en los asientos posteriores.

Medidas específicas para la prevención del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL):

  • Acostar al bebé siempre boca arriba, incluso en siestas cortas.
  • Acostar al bebé sobre un colchón firme. No ponerle a dormir sobre otras superficies blandas (como un sofá) y no utilizar almohadas, colchas ni objetos cerca de la cara.
  • Evitar que el bebé duerma en la cama con otros niños o adultos
  • Mantener la cuna del bebé cerca, pero separada de donde duerman los padres u otras personas. El niño puede permanecer en la habitación de los padres hasta los 4-6 meses.
  • No abrigar en exceso al bebé y comprobar que la temperatura ambiente no esté muy alta (la temperatura ambiente debe ser confortable para un adulto con ropa ligera y el bebé no debe estar caliente al tacto).
  • Los estudios e investigaciones llevados a cabo hasta el momento parecen indicar que el uso del chupete para el sueño durante el primer año de vida es un factor protector, por ello se recomienda su uso. Si se le da el pecho, esperar al mes para no interferir con la lactancia.
  • Siempre que sea posible, se debe dar el pecho al bebé ya que es un factor adicional de protección frente a la muerte súbita.
  • Mantener al bebé en un ambiente libre de humo.
  • Las madres deben evitar el consumo de alcohol y de drogas durante y después del embarazo.
  • No utilizar monitores de respiración ni productos comercializados como formas de reducir el SMSL. Las investigaciones han encontrado que estos dispositivos no ayudan a prevenir este síndrome.
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